SÍNDROME DEL HOMBRO DOLOROSO

  1. ¿Qué es el síndrome del hombro doloroso?

Situación clínica caracterizada por dolor y limitación funcional en el hombro. La sintomatología se inicia habitualmente por un dolor de inicio progresivo en cara anterior o anterosuperior del hombro que puede irradiarse habitualmente hasta la parte más alta del brazo o como mucho hasta el codo, cuando el dolor llega hasta la mano hay que descartar patología cervical. El dolor puede aumentar por la noche en ocasiones despertando al paciente, aumenta también con algunos movimientos del hombro sobre todo la elevación máxima y la rotación interna. En algunos casos el dolor es agudo, continuo que aumenta mucho por la noche, esto es típico de la bursitis o tendinitis calcificada. Si ha habido un antecedente traumático o un esfuerzo brusco con el brazo al dolor mas o menos intenso se suma una imposibilidad para elevar el brazo, esto nos hará pensar en una rotura tendinosa del manguito rotador.

2. ¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico es habitualmente clínico, es decir, la sintomatología del paciente y una exploración física del hombro nos orienta mucho hacia el diagnóstico del síndrome del hombro doloroso y hacia sus posibles causas.

Una vez orientado el diagnóstico y descartadas otras causas de dolor del hombro cómo puede ser la patología cervical el profesional solicitará algunas pruebas de imagen para saber cuales son las causas de la patología. La radiografía simple es imprescindible sobre todo si ha habido un traumatismo para descartar fracturas del húmero proximal, acromión o clavícula. También podremos observar calcificaciones en la bursa subacromial o los tendones del manguito rotador. En la radiografía simple también podemos valorar el estado de las superficies articular del hombro, tanto del húmero proximal como de la cavidad glenoidea donde se articular, podemos diagnosticar patología degenerativa (artrosis) del hombro o la articulación acromioclavicular. La siguiente prueba que podemos solicitar es la ecografía, es una prueba barata, accesible y sin efectos secundarios que es muy útil para el diagnóstico de patología del espacio subacromial, tendones del manguito rotador y porción larga del bíceps. Podremos ver lesiones traumáticas o degenerativas de los tendones, calcificaciones, luxaciones de la porción larga del bíceps, etc. En algunos casos también puede ser necesario la realización de una resonancia magnética del hombro, es la prueba más sensible y específica para todos los problemas de partes blandas del hombro:

3. ¿Cuál es la causa principal del hombro doloroso?

El síndrome del hombro doloroso tiene múltiples posibles causas, las más frecuentes son:

  • Tendinitis del manguito rotador o la porción larga del bíceps
  • Bursitis subacromial
  • Roturas del manguito rotador
  • Calcificaciones de la bursa o los tendones del manguito rotador
  • Luxaciones de la porción larga del bíceps
  • Hombro congelado o capsulitis adhesiva
  • Artrosis glenohumeral o acromioclavicular

4. ¿Cómo se puede tratar?

El tratamiento debe de orientarse de manera específica para cada una de las causas que pueden producir el hombro doloroso. En general una vez establecido el diagnóstico se basa en dejar en reposo la articulación colocando un cabestrillo, iniciar tratamiento con analgésicos y antiinflamatorios, habitualmente colocar hielo en el hombro. Una vez pasada la fase aguda y si estamos ante un problema inflamatorio o degenerativo de los tendones del manguito rotador, porción larga del bíceps o bursa subacromial se iniciará tratamiento con fisioterapia. Ésta se basa en técnicas de electroterapia para disminuir el dolor, la inflamación y la contractura muscular que acompañan al cuadro de hombro doloroso, siendo esto importante, lo es aún más la cinesiterapia pasiva, activa o activa asistida para recuperar el balance articular normal, en fases más avanzadas de la curación del proceso se añaden ejercicios de potenciación muscular sobre todo de los rotadores y depresores de la cabeza humeral. El tratamiento con infiltraciones con corticoides o plasma rico en plaquetas se usan como adyuvantes al resto del tratamiento, estando especialmente indicados en los procesos de dolor e inflamación agudos producidos por tendinitis o bursitis calcificadas.

En caso de cuadros rebeldes a este tratamiento que hemos referido anteriormente hay que recurrir al tratamiento quirúrgicos que irá encaminado en resolver las causas que han producido el síndrome de hombro doloroso. En caso de rotura aguda del manguito rotador sobre todo en pacientes activos la indicación quirúrgica es clara desde el inicio del cuadro clínico y la técnica quirúrgica consiste en la reparación artroscópica de los tendones que se haya roto. En los casos en los que no hay rotura tendinosa la técnica consiste en la descompresión subacromial artroscópica que consiste en eliminar la inflamación de los tendones y la bursa subacromial a la vez que aumentamos el espacio que hay entre los tendones y el hueso, limando éste por su parte inferior (a esto se denomina acromioplastia). La cirugía en casos bien indicados da buenos resultados y tiene riesgos muy controlados al realizarla siempre por técnicas artroscópicas (pequeñas incisiones que permiten introducir una cámara dentro del hombro para visualizar todas las estructuras, establecer un diagnóstico exacto del problema que causa el dolor y eliminar las causas del hombro doloroso)

5. ¿Qué consejos debe seguir el paciente para prevenirlo?

La mejor manera para prevenir el síndrome del hombro doloroso es evitar en lo posible movimientos repetidos o grandes esfuerzos realizados con el brazo por encima del nivel de la cabeza. También es muy útil mantener la movilidad correcta de la articulación y realizar ejercicios para fortalecer toda la musculatura del hombro y la cintura escapular, en concreto se deben de realizar ejercicios para fortalecer los músculos rotadores externos e internos del hombro. Una vez que aparece sintomatología dolorosa en el hombro y si esta se mantiene durante varios días hay que acudir a un profesional para que haga un diagnóstico del problema y establezca un tratamiento adecuado.

MITOS EN CIRUGIA DEL HOMBRO

Las prótesis de hombro van mal porque luego no puedes mover el brazo
La cirugía protésica de hombro no ha conseguido todavía alcanzar tan buenos resultados como
ocurre en el caso de la rodilla o la cadera. Esto nos obliga a elegir aún mejor a los pacientes
candidatos para realizarles está operación. La prótesis de hombro ofrece muy buenos resultados
para mejorar el dolor que presentan los pacientes con determinados problemas de hombro, pero
en cambio no ofrece los mismos resultados para recuperar la movilidad del brazo. Es por esto que
solo indicaremos una prótesis de hombro en paciente con dolor severo en el hombro que no
mejora con ningún tratamiento y ya presentan limitación importante de la movilidad. Con la cirugía
esperamos mejorar de forma muy importante el dolor y mantener o mejorar algo la movilidad. En
ningún caso se puede decir que después del la prótesis no se puede mover el brazo, todo lo
contrario, siempre que hacemos un tratamiento quirúrgico intentamos conseguir la mayor mejoría
posible. Las prótesis de hombro también han resultado de gran utilidad para tratar determinados
tipos de fracturas que ocurren en la región del hombro y que son imposibles de reparar por otros
medios.

En las personas mayores con los tendones rotos siempre hay que operarlos para
reparar el tendón
La rotura degenerativa de los tendones del hombro, igual que ocurre con la artrosis o con la
degeneración de los discos intervertebrales, es una patología que aumenta de frecuencia de
manera muy llamativa con el paso de los años. La frecuencia de roturas tendinosas en mayores
de 70 años es muy alta y en muchos casos los pacientes no presentan ningún síntoma. Por esta
razón el presentar una rotura de los tendones del manguito rotador no es indicación de cirugía en
todos los casos. Solamente aquellos enfermos con síntomas severos y que no mejoran con
fisioterapia y/o infiltraciones precisan ser operados

El dolor me “sale” del hombro pero me llega hasta los dedos
Los problemas de hombro a menudo producen dolor que irradia hasta el brazo o incluso el codo.
Si el dolor llega hasta los dedos y sobre todo si va acompañado de dolor cervical o sensación de
adormecimiento de los dedos, habrá que que buscar el problema en la región cervical o en los
nervios del codo o la muñeca. Lo que ocurre en algunos casos es que al problema del hombro se
le puede unir una patología cervical o de los nervios periféricos lo que puede dificultar el
diagnóstico y por supuesto el tratamiento. Por esta razón siempre realizamos una exploración
cervical y de todo el miembro superior cuando estudiamos un paciente con dolor de hombro.

Tengo luxaciones de hombro desde la adolescencia. ¿lo puedo resolver con ejercicio?
La luxación de hombro cuando aparece en la adolescencia con frecuencia sigue sucediendo a lo
largo de toda la vida, es lo que se llama luxación recidivante. En algunos casos con la edad va
disminuyendo la frecuencia de las luxaciones, pero esto no ocurre siempre. En general la única manera de resolver el problema de un hombro que se “sale” es la cirugía. Mediante técnicas artroscópicas (sin abrir el hombro) podemos repara las lesiones que producen la luxación y resolver el problema con una tasa de éxito superior al 90%.