¿Cómo afectan nuestros hábitos de vida a la salud de la boca?

clinica dental Molina de Segura

Las personas son un reflejo del estilo de vida que llevan. Los hábitos de un ser humano determinan muchos aspectos, como es el caso de la salud bucal. Por eso, es importante que desde la juventud se adopten prácticas que beneficien el cuidado de la boca.

Cuando los dientes están saludables, las personas tienen confianza en sí mismas para hablar, sonreír y comer. Además, demuestran una actitud positiva frente a la vida y con aquellos que los rodean.

La higiene bucal debe ser rigurosa para evitar enfermedades periodontales y hay muchas conductas que influyen decisivamente en ello. A continuación, veremos algunos ejemplos:

Costumbres que deben erradicarse

  • Desde hace muchos años se ha incidido en el daño que hace fumar, para la salud bucal; recientemente algunos estudios han confirmado esta teoría. El uso diario del cigarro impulsa la formación de biofilms bacterianos (placa) en las piezas dentales. Por otra parte, esta práctica elimina las defensas de las personas y mancha de forma considerable los dientes.
  • La falta de una dieta balanceada también pone en riesgo la salud de los dientes. Los alimentos con alto contenido en grasas saturadas, azúcar y carbohidratos son la fuente principal del sustrato que producen las desagradables caries. La solución para proteger las piezas dentales consiste en reducir la ingesta de estos productos y aumentar el consumo de vegetales.
  • El estrés también es un factor que afecta al bienestar dental. Cuando un ser humano sufre de tal estado durante la noche se produce el bruxismo; padecimiento que afecta la mandíbula. Con ello se acelera el desarrollo de enfermedades en las encías, como es el caso de la gingivitis.
  • El sueño también es un elemento importante. No dormir más de 6 horas es otra razón que puede tener efectos sobre el estado de la salud bucodental. En el sueño, se origina un proceso químico que elimina las bacterias que se encuentran en esta parte del cuerpo.

En conclusión, es indispensable acabar con los malos hábitos porque deterioran la salud bucal. Además, no hay nada más satisfactorio que una sonrisa atractiva y un estado saludable de nuestra salud dental.

La relación entre salud dental y deporte

Existe una clara relación entre la salud bucal y las lesiones deportivas. A pesar de esto muchos deportistas no siempre contemplan los problemas dentales como una prioridad ni realizan revisiones periódicas. Si practicas algún deporte de manera continuada, te interesará saber que la salud de tu boca puede afectar en gran medida a tu rendimiento.

Problemas frecuentes en los deportistas

Las infecciones o bacterias que están en nuestra boca se relacionan con complicaciones musculares, cardiovasculares y respiratorias. La placa bacteriana es causante de problemas en el corazón, ya que puede provocar coágulos al entrar en contacto con el flujo sanguíneo.

Por otro lado, la periodontitis o infección grave de las encías también dificulta la curación de lesiones articulares y musculares e incluso puede provocar su aparición.

Pero sin duda, uno de los principales enemigos de la salud dental es la caries. En el caso concreto de los deportistas, su aparición se debe a varios factores: respiración bucal, estrés competitivo, deshidratación que reduce la salivación y, sobre todo, el consumo de zumos, batidos, bebidas azucaradas e isotónicas.

El principal problema de todas estas complicaciones y enfermedades bucodentales es la astenia. Las bacterias llegan a músculos y articulaciones y producen pérdida de tono, fatiga muscular o inflamaciones articulares.

Otro gran problema dental que genera molestias y dolores a los deportistas tiene que ver con las maloclusiones dentales. De hecho, la masticación incorrecta es la causa del 30% de los dolores de espalda y cuello que sufren los deportistas y también es causante de problemas de equilibrio.
Además, los deportistas están sometidos a una tensión competitiva constante que fomenta la aparición de bruxismo. Es muy frecuente en ellos este hábito de apretar y rechinar los dientes y les provoca numerosos problemas dentales y físicos a medio y largo plazo. Entre ellos, se produce un desgaste del diente, aparecen fisuras, fracturas dentales y también hipersensibilidad dental. El bruxismo fomenta además la aparición de contracturas musculares en cabeza y cuello, lo que dificulta la realización efectiva de prácticamente cualquier deporte.

Las revisiones periódicas son la clave

La prevención y el mayor control de la salud bucodental en deportistas conforman la solución a estos problemas. Tanto para un mayor control de la dieta como para la prevención de complicaciones musculares y de lesiones deportivas en general.  De hecho, una revisión dental profunda antes de iniciar una actividad deportiva permite optimizar el rendimiento y conocer el estado de salud general del deportista. Al igual que ocurre con otros controles en materia de salud, los profesionales del deporte deberán someterse a controles dentales frecuentes para asegurarse un rendimiento y estado de salud óptimos.

La limpieza lingual. ¿Le damos la importancia que se merece?

Nuestra boca constituye un verdadero paraíso para las bacterias. Sus condiciones dadas por la humedad, la temperatura y los restos de comida propician la aparición de virus, parásitos, hongos y bacterias. De ahí la importancia de una propicia limpieza lingual.

Se calcula que en cada mililitro de saliva se encuentran nos 100 millones de microorganismos de más de 600 especies diferentes, formando una flora microbiana cuya descompensación puede causar la aparición de enfermedades.

Cuando estos microorganismos se instalan en la parte posterior dorsal de la lengua y en los surcos o bolsas periodontales pueden dar lugar a la halitosis, ese olor desagradable del aliento que tan grave repercusión social causa. Se trata de un problema que afecta a 3 de cada 10 adultos en alguna etapa de su vida y con un origen oral en el 90% de los casos.

Distinguimos tres tipos de halitosis o mal aliento:

  • La halitofobia, que consiste en un miedo excesivo a padecer mal aliento, conviertiéndose en una obsesión que condiciona la vida de las personas que la padecen.
  • La pseuohalitosis, cuando una persona está convencida de que su aliento huele mal sin ser verdad.
  • Por último, la halitosis verdadera o genuina, que es cuando el mal aliento está realmente latente y puede medirse de forma objetiva.

Una adecuada higiene bucodental, evitar el consumo de tabaco y alcohol, no permanecer largas horas en ayunas, incrementar el consumo de verduras crudas y realizarse una limpieza bucal profesional cada seis meses reducirán en gran medida el número de bacterias causantes del mal aliento y evitarán al mismo tiempo la aparición de otras patologías.

Además del cepillado dental diario, no debemos olvidarnos de la limpieza de los espacios interdentales ayudándonos de la seda dental o de cepillos interproximales y, por supuesto, de la limpieza de la lengua, para la que podemos utilizar un raspador, arrastrador o limpiador lingual.

Pala la correcta limpieza de nuestra lengua también podemos servirnos de colutorios que combinen antisépticos de clorhexidina y cloruro de cetilpiridinio. La higiene de nuestra lengua es tan importante porque es una de las zonas en la que más microorganismos se instalan, dada su extensión y su anatomía irregular.

El cepillado y raspado de nuestra lengua además de eliminar un porcentaje importante de bacterias, contribuirán a agudizar nuestro sentido del gusto.

Manteniendo unos buenos hábitos de higiene bucodental sin olvidarnos de la limpieza lingual y visitando periódicamente a nuestro odontólogo prevendremos la halitosis y diversas enfermedades cuya principal causa es una deficiente higiene.