Planificar y organizar las comidas, fundamental para mejorar nuestros hábitos alimentarios

24 septiembre 2015.- Igual que antes del verano, muchos se pusieron a dieta por la operación bikini, ahora en septiembre, muchos tratan de hacer lo mismo para compensar los excesos cometidos en verano. Sin embargo, desde la Unidad de Dietética y Nutrición del Hospital de Molina, se recomienda no hacer cosas radicales en momentos como éstos, porque nos puede provocar ansiedad y no nos permitirá conseguir nuestro objetivo final: sentirnos bien gracias a la alimentación: “No se puede mejorar la salud, si no se mejora primero la alimentación. Mi recomendación es que, en lugar de hacer dieta, seamos capaces de cambiar de hábitos. Y para ello, es básico planificar y organizar las comidas”, afirma la Nutricionista del Hospital de Molina, Rebeca Pastor Valero.

Para conseguir ese cambio de hábitos, Pastor Valero propone una serie de recomendaciones:

Ser conscientes de lo que realmente queremos conseguir y hacer. De lo contrario, no sirve de nada.
Organizar en familia los menús de la semana: esto facilita que los menús sean a gusto de todos los miembros de la familia y, además, permite ahorrar dinero porque compraremos solo lo que necesitamos.
Preparar la lista de la compra en función de los menús que hemos organizado.
Planificar los momentos de cocinar en función de los horarios de trabajo, actividades, etc., de manera que las comidas estén preparada con antelación. Así, evitaremos picoteos innecesarios.
Contemplar la posibilidad de cocinar una cantidad mayor de comida, para poder congelar lo que sobre y disponer de esa comida otro día.
Las frutas y las verduras deben ser la base de la alimentación, por eso debemos tenerlas siempre en casa: frescas, congeladas o en conserva (botes de alcachofas, espárragos, tomates,…; bolsa de judías verdes congeladas,…; verdura fresca troceada y congelada; etc.)
Planificar comidas de alto valor nutritivo, donde estén presentes pescados, carnes, legumbres con cereales, huevos, pastas integrales, arroz integral, etc.
Comer más alimentos y menos productos.
El agua debe seguir siendo la base de nuestra hidratación.
Dar la misma prioridad a la alimentación que a la actividad física.

En definitiva, según la Nutricionista del Hospital de Molina, “cuando comemos de manera pautada, conseguimos el equilibrio de nutrientes que necesita nuestro organismo, por lo que mejoramos a nivel físico y a nivel mental”.

#RecetaSaludable: Este año, sumamos más: + alimentación, + sonrisa, + movimiento.

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