¿Demasiado sol? ….Y ahora, ¿qué?

Piel envejecimiento

Las consecuencias de una exposición excesiva al sol son siempre negativas. De hecho, el verano es la época más perjudicial para nuestra piel. Lo más inmediato es la ya conocida quemadura solar, pero aún sin “quemarse”, la piel sufre un continuo desgaste que no se traduce en bronceado. La consecuencia más grave es el cáncer de piel y los dermatólogos sabemos detectarlo precozmente.

Estas consecuencias se pueden tratar, tanto si es una quemadura solar, la aparición o empeoramientos de ciertas enfermedades dermatológicas (por ejemplo, lupus, erupciones,….) o corregir alteraciones de la piel, como arrugas o cicatrices.

 

Recomendaciones

La primera recomendación es mirarse la piel, observar si han aparecido cambios (lunares, manchas, eccemas…) y acudir al dermatólogo. La mayoría de los casos de cáncer de piel se pueden prevenir. Igualmente, cuanto antes se trate mejor responderá al tratamiento. Se puede casi afirmar que quien acude al dermatólogo una vez al año, está libre de cáncer de piel.

Sucede que cuando usamos crema solar en verano y cremas hidratantes en invierno. Y tanto unas como otras, deberíamos usarlas todo el año, los 12 meses, especialmente en nuestra Región. Recordar que la crema solar debe ser aplicada cada dos horas y la crema hidratante todos los días.

La piel, como cualquier otro órgano, sufre cambios derivados del paso del tiempo – lo que se conoce como cronoenvejecimiento – en relación con modificaciones hormonales, de oxigenación, nutricionales, metabólicas, factores externos especialmente radiación solar (fotoenvejecimiento), etc. Es decir, prevenir el envejecimiento de la piel es prevenir en cada uno de estos puntos: practicar una vida saludable, alimentarse adecuadamente, protegerse del sol,…

Por Servicio de Dermatología

Hospital de Molina

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on pinterest
Pinterest
Share on whatsapp
WhatsApp